Las cargas que el sismo provoca
sobre las estructuras dependen de muchos factores, entre otros: las
características dinámicas del evento, la zona geográfica, las
propiedades del suelo y la estructura, la interacción suelo-estructura,
el propio movimiento sísmico, la capacidad de liberar energía de la
estructura, etc.
La intensidad de un sismo es una medida de los efectos que éste produce
en un sitio dado, o sea, de las características del terreno y del
potencial destructivo del sismo en un lugar en particular y en lo
concerniente a sus efectos en las construcciones. Las intensidades
varían en grados desde I al XII y un buen ejemplo de este tipo de escala
los es la MSK-1964 (Escala Internacional Macro sísmica o Mercalli
Modificada).
Para el cálculo de la carga de sismo se necesita de una expresión
confiable, y científicamente probada, que evalúe todos los factores
antes mencionados y que garantice la seguridad implícita en los métodos
de cálculo. En los tiempos actuales existen muchos métodos de cálculo de
carga de sismo y hay mucho desarrollo en ese campo. Muy buen desarrollo
es esta esfera tienen: Japón, EEUU, México, Perú, Chile y otros que
evidentemente son muy afectados por estos eventos.Los estudios
geológicos y la historia de actividad sísmica permiten identificar las
zonas sismogenéticas, o sea aquellas donde existen fallas tectónicas
activas cuya ruptura genera los sismos. Los movimientos sísmicos del
terreno se presentan no solo en las zonas sismogenéticas sino en todas
aquellas que están suficientemente cercanas a las mismas para que
lleguen a ellas ondas sísmicas de amplitud significativa. Sismos y Efectos estructurales
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